Dar de comer al alérgico (en la escuela)
A comienzos de este verano se aprobó la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición (17/2011 de 5 de julio). Esta ley, entre otras medidas, limita la venta y distribución en centros educativos de alimentos y bebidas con altos contenidos en sal, ácidos grasos, etc, la aparición de la figura de un médico recomendando alimentos en la publicidad, la prohibición de discriminar por razón de obesidad o sobrepeso, etc.
La ley incluye las estrategias NAOS para la nutrición, la actividad física y la prevención de la obesidad en el Capítulo VII, con medidas específicas dirigidas al ámbito escolar (art. 40).
Sin embargo, el tema tan acuciante para nosotros como es el dar de comer al alérgico en la escuela queda sin resolver ya que la ley no obliga directamente y da paso a una interpretación tan abierta como que la elaboración de los menús específicos en la escuela se realizará “si su organización lo permite”… En cambio, si que ordena que se garantizen los menús alternativos para nuestros compañeros de viaje los intolerantes al gluten.
La ley se queda a medias, tan sólo nos queda por ver, dentro de un año, a cuántos centros escolares su organización no les permite darnos servicio…


Hoy hablamos de crisis económica y no de crisis alérgicas. La situación económica global nos afecta a todos, está claro, tanto como organización si hablamos de forma colectiva com si lo hacemos de forma individual, como pacientes.