Tras el diagnóstico, para prevenir las reacciones adversas, las familias ejercen un control estricto sobre lo que comen, lo que tocan y lo que inhalan los niños y niñas con alergia a alimentos y también de manera especial sobre su entorno (otros niños, algunos mayores que ofrecen alimentos, restos de comida, etc.). Por eso cuando llega el momento de ceder esa custodia segura a la escuela las familias viven con angustia ese momento.
En este asunto nos encontramos con dos pasos: El primero es realizar la preinscripción escolar del alumno o alumna. El segundo es encontrar una buena receptividad y predisposición en la escuela para realizar las pautas de prevención necesarias. (más…)